Return to the main Vincent van Gogh Gallery page

 

INFLUENCIAS

I.3 Influencia de la literatura realista en Van Gogh


Generalidades. El Realismo, movimiento que surge como reacción al Romanticismo, puede definirse como:

El Realismo está prácticamente presente en toda la historia del arte, pudiéndose encontrar desde los bustos de ancianos de la estatuaria de la Antigua Grecia, hasta los cuadros de Caravaggio, aunque se manifiesta de una forma especial en la segunda mitad del siglo XIX.

En la base de todo arte realista se encuentra el viejo concepto de "mimesis" (imitación) que proporciona al lector o espectador el placer de un reconocimiento de lo real en el producto artístico.

A partir de aquí, se produce una relativización del término, ya que al entrar en el mundo peculiar de la expresión artística, se usará la imitación en función de la ideología del autor o artista y de su propio concepto de la realidad, es decir, que siendo el realismo un medio al servicio de una finalidad comunicativa puede ser manipulado por el artista o escritor.

El Realismo se ve favorecido por los descubrimientos científicos y filosóficos de la primera mitad del siglo XIX, como el positivismo en la filosofía de Comte, o el desarrollo de la fotografía con capacidad para reproducir con bastante exactitud la realidad de las cosas, o el desarrollo del periodismo que informa de hechos reales e inmediatos. Todo ello despierta el interés por la vida y la sociedad contemporáneas, expresadas lo más realmente posible.

También se ve favorecido por el desarrollo en Europa durante el siglo XIX de una burguesía más dada a valorar realidades prácticas que ideales de tipo romántico. El nacimiento de esta clase adinerada origina a su vez la aparición de conflictos sociales, al mismo tiempo que surge una moral burguesa, llena de prejuicios y de convencionalismos.

 

Realismo y Literatura. Frente a la exhibición de la intimidad del autor romántico, aparece un mayor interés por la realidad externa. El escritor hablará de cuanto le rodea e intentará sustituir el punto de vista personal por una referencia objetiva de lo descrito. Ello llevará también a prescindir de la imaginación, hasta tal punto, que se llegó a decir que el escritor que quisiera ser realista debería empezar por el asesinato de la imaginación. Esta sería sustituida por la observación meticulosa de todo cuanto quisiera llevar a su obra.

Siendo la observación la base de la creación literaria, la atención se centraría, más que en lo lejano o exótico, en lo próximo y fácilmente observable. De aquí la afición a describir escenas de la vida cotidiana, y a sustituir la evocación histórica o legendaria por temas de preocupación más inmediata, de tipo social, económico o ideológico.

La trama de la novela realista se desarrollará en una ciudad provinciana, en una fábrica o en un mercado, e intentará reflejar la vida contemporánea, los problemas, las costumbres y las apariencias de las clases medias y bajas, o reproducir y sacar a la luz aspectos ignorados o escondidos de la sociedad de su tiempo, todo ello bajo la mirada sospechosa de una sociedad burguesa que desea imponer una cautelosa moderación.

 

El Realismo en la Literatura Francesa. El realismo aparece con fuerza en Francia entre 1850 y 1880 principalmente, si bien el término realismo surge por primera vez en la revista Mercure de France en 1826.

Los autores más destacados fueron Balzac, Flaubert, Daudet, los hermanos Goncourt y Zola, todos ellos, y en especial el último, muy leídos por Van Gogh.

Honoré de Balzac (1799-1850) eligió como campo de observación no al individuo sino a la sociedad, creando tipos humanos o tipos sociales mediante la acentuación de sus rasgos.

Su realismo constituye un testimonio del proceso histórico que a lo largo del siglo XIX trajo la supremacía del poder económico sobre toda apariencia de nobleza o aristocracia.

El conjunto de la obra de Balzac asume un doble valor, en primer lugar, el de un documento en que se registra la realidad histórica y cotidiana de su época, y en segundo lugar, el de una prueba palpable de la imaginación extraordinaria del autor, no desvinculado aún del legado romántico.

Emile Zola (1840-1902). Hacia 1870 surge el Naturalismo como una derivación extremista del Realismo, y cuya principal figura es Zola, quien poseía una visión determinista de la existencia humana, reduciendo la vida del hombre a una consecuencia fatal de factores externos.

Intenta elevar la novela a un nivel social y científico mediante la demostración de que los hechos psíquicos están sujetos a leyes tan inexorables como los fenómenos físicos.

Sus novelas se mueven en ambientes de personas degeneradas por la miseria en las que pretende demostrar la terrible opresión que ejercía una sociedad injusta sobre los más humildes.

Zola, junto a otros escritores, asume el compromiso político y social de defensa de los más necesitados frente al egoísmo de una poderosa clase burguesa.

La burguesía no distinguía entre reformadores sociales moderados y reformadores revolucionarios, sino que esencialmente, toda labor encaminada a formar, informar u organizar a los obreros para la reclamación de unas remuneraciones y unos horarios más justos a sus necesidades humanas, era considerada ilegal y reprimida por la fuerza. En su obra "Germinal", Zola hace la profecía de la revolución que podría sobrevenir si no se atendían las reclamaciones sociales de los trabajadores.

Tanto la literatura realista como naturalista tuvo mucha aceptación entre los jóvenes pintores. En la Haya se decía que en todos los estudios de la nueva generación de artistas se encontraban las obras "Salammbo" de Flaubert y "Manette Salomón" de los hermanos Goncourt. En esta última obra se hace un estudio de la cultura pictórica de la época que merece ser leída, aún hoy, por artistas y críticos de arte.

 

La Literatura Realista y Van Gogh. Analizar la influencia de la literatura en la vida y obra de Van Gogh es algo tan complejo como compleja es la propia idiosincrasia del pintor. Para intentar orientarse conviene recordar varios factores:

  1. Van Gogh, como se ha dicho en alguna otra ocasión, es un hombre que leyó mucho, escribió mucho y pintó mucho. Todas estas son actividades, que se realizan en soledad, consumen una gran parte de su tiempo, razón que, unida a su carácter un tanto misántropo, le impide tener unas relaciones sociales más activas, de tal forma que su experiencia de vida no procede, en gran parte, de una vida real sino de lo que extrae de la lectura.

  2. Van Gogh es una persona muy inteligente y culta, con una gran capacidad de asimilación, síntesis y transformación de nuevas ideas.

  3. Van Gogh poseía un gran talento para relacionar ideas entre sí, siendo capaz de encontrar analogías entre arte, literatura y música.

Un ejemplo de lo indicado en el punto primero podría ser la influencia de autores laicos, o que renegaron de su religiosidad o de la jerarquía eclesiástica como George Eliot, Tomás Carlyle o Jules Michelet respectivamente. Cuando Van Gogh, que conocía a estos autores incluso antes de su vocación religiosa, pierde su fervor, pasa a adoptar una postura de rechazo a la iglesia oficial y a su jerarquía. Otro ejemplo a citar es la defensa que hace de su relación con Sien basándose en los hechos de una novela de Zola.

Como ejemplo del punto segundo podría citarse que durante su periodo holandés cita en el 50% de sus cartas a autores románticos y realistas, en proporción 1:2 respectivamente, sabiendo conjugar equilibradamente tendencias tan diferentes.

Como ejemplos del último punto podrían citarse:

  1. En la carta 212, de 6 de Julio de 1882, dice que ha encontrado en Zola la descripción de un viejo campesino, que parece exactamente como un dibujo de Millet.

  2. En la carta 140, de Enero de 1881 dice que ha pintado a un anciano parecido a Ferragus, protagonista de la obra "L´Histoire des treize" de Balzac.

En el primer caso, una descripción literaria le hace recordar un dibujo, y en el segundo se produce el fenómeno inverso. No se debe olvidar que Van Gogh admiraba a los escritores que "pintaban con palabras", hecho, por cierto, que él solía hacer con frecuencia. Tampoco debe olvidarse su frase de que " arte, literatura y vida son una misma cosa".

 

Sus inicios. El denominado período holandés se inicia con un Van Gogh cuyo idealismo religioso ha sufrido una gran decepción, se ha desinflado, y, por tanto, se encuentra perdido buscando nuevos caminos para su vida futura. En estas circunstancias, desilusionado su espíritu romántico, acoge con interés la literatura realista identificándose personal y artísticamente con las ideas de estos autores y sus personajes.

En la carta 140 de Enero de 1881 diría: "Me gustan mucho los cuadros de paisajes, pero me gustan diez veces más esos estudios de la vida, a veces realizados desde un punto de vista realista". En la carta 212 antes citada expone que hasta ese momento solo había leído fragmentos de Zola, pero que, tras leer "Une page d´amour", ese pequeño libro le incitó a leer toda su obra. Tras la Biblia, las obras de Zola serían las más citadas en su correspondencia.

 

Influencias. No puede decirse que el Realismo o el Naturalismo hayan influido sobre la vida y obra de Van Gogh introduciendo en él nuevas ideas, sino que sólo han contribuido a reafirmar ideas ya preexistentes en Van Gogh.

*Se puede advertir esta influencia en el realismo de sus cuadros, pero Van Gogh, desde niño, amaba la naturaleza, y, como pintor autodidacta, siempre se inspiró en la realidad, en objetos reales, bien directamente de la naturaleza o de obras realizadas por otros pintores, es decir, que la realidad visible era el origen de su inspiración. Aparte del natural, otras fuentes artísticas fueron las estampas japonesas o inglesas, pinturas impresionistas, o cuadros de las escuelas de Barbizón o La Haya.

No obstante, en alguna ocasión pintaba algunos motivos imaginarios como esas pequeñas figuras (F704; JH1981) que aparecen en sus cuadros, o el sol (F677; JH1972), o algún cuadro excepcionalmente imaginado como Recuerdos del Jardín de Etten (F496; JH1630) pintado en Arlés bajo la poderosa influencia de Gauguin.

A favor de su realismo puede citarse la reproducción de las constelaciones en sus cuadros nocturnos(V, artículos sobre las noches estrelladas de la Provenza), o la reproducción fidedigna de edificios, que, siendo en la actualidad diferentes, se ha comprobado, a través de fotografías de la época, su fidelidad.

Ahora bien, el realismo de Van Gogh no es un realismo fotográfico, ya que capta, no solo lo que ve con los ojos sino lo que ve con su mente y su corazón y , lo mismo que Balzac y Zola, aún siendo realistas tienen algo de románticos, también Van Gogh practica un realismo "vangoghiano" en el que su imaginación trata de encontrar el espíritu de la naturaleza, de las personas o de las cosas, partiendo de la observación cuidadosa de una realidad que luego amplifica o simplifica según su inspiración.

*Se advierte también la huella del realismo en el compromiso social que, como otros pintores y escritores, adopta representando en sus cuadros una sociedad rural de campesinos y tejedores oprimidos, en los que exagera sus rasgos para transmitir con más fuerza la dureza y sufrimiento de sus vidas.

El propio Millet, que pintaba escenas de aldeas y campesinos en unos contextos más dulces y moderados que Van Gogh, fue acusado de socialista, por tanto, este es un motivo más, aparte de las razones artísticas, para que obras de Van Gogh, como los Comedores de Patatas (F82; JH764), no fueran aceptadas por la sociedad burguesa ostentadora del poder económico.

Tampoco puede decirse que sus inquietudes sociales nacieran como consecuencia del realismo literario, ya que tiene sus precedentes en su formación religiosa y en el romanticismo. El realismo tan solo le ofrece una salida a su propio conflicto religioso. Van Gogh abandona la iglesia como institución para abrazar un humanismo laico pero de origen cristiano, con lo que Van Gogh reconduce sus sentimientos sin efectos demasiados traumáticos.

Esta preocupación social no era exclusiva de Van Gogh. Otros artistas también participaban de sentimientos análogos, como su amigo y pintor Paúl Signac, que era anarquista y soñaba con una sociedad más justa.

Van Gogh estimaba que la gente humilde no sólo debía ser motivo para los cuadros, sino que también deberían ser receptores del arte.

Después de su paso por París, crisol de múltiples movimientos artísticos, Van Gogh marcha a la Provenza donde, lejos de la agitación urbana, todas las influencias recibidas, todos los conocimientos recibidos, se decantan. En Arlés, poco integrado en la sociedad y muy entregado a la naturaleza, y en Saint Rémy, aislado de los demás y sin más apoyo que su pintura y, una vez más, en contacto íntimo con la naturaleza, la temática social se aleja de sus cuadros predominando los paisajes y algunos retratos.

*Finalmente, y quizá sea el aspecto más importante, la literatura realista ayudó a Van Gogh a contemplar, a mirar con otros ojos, a comprender mejor a la sociedad de su tiempo, a las personas y a los paisajes.

José Navarro

Utrera (Sevilla) España. Febrero 2001.


Retorno a la página Panel de los Visitantes

Retorno a la página principal de Van Gogh